"El desnudo en los nuevos caminos de expresión artística quiere promulgar una nueva libertad: la indefinición, la visibilidad plena sin referente preciso, internacionalismo integral, globalidad hegemónica; triunfo del expansionismo mercadotécnico donde se vislumbra la derrota de la felicidad del sujeto. En este contexto de fugacidad, desaparición y brusca oscilación entre la progresiva desorganicidad y la exaltación de los rasgos más plásticos, nos situamos frente a la obra de Natasha Lébedeva, comprendiéndola como un ensayo agonístico por restaurar la centralidad del sujeto y del cuerpo femenino en el que se encarna".